El mundo después de Parker

En los últimos años se ha comentado que Robert M. Parker, Jr. es probablemente el crítico de vino más influyente a nivel mundial. Un profesional y aficionado del vino, cuyo método y estilo tan personales le han convertido en la autoridad más creíble -y temida- dentro del mercado actual.

El sistema Parker se basa en una lista bimensual de vinos catados por su organización – no sólo cata él – que incluye una escueta nota de cata y una puntuación sobre 100. Nunca un vino del Bierzo consiguió la máxima puntuación, pero son muchos los que han superado la barrera de los 90 puntos. También escribe artículos de opinión, en algunos de los cuales, ha incluido a la variedad Mencía, como una de las variedades de mayor potencial enológico del Mundo. En teoría, superar esta barrera de los 90 puntos concede al vino la posibilidad de ser apreciado por numerosos aficionados, y otorga una supuesta garantía y argumento de venta.

Mientras muchos critican la desmesurada influencia de Parker, pocos ponen en duda su capacidad como catador experto. Tal es así que la influencia de Mr. Parker ha hecho modificar los métodos de elaboración de numerosas bodegas a lo largo de todo el Mundo, y en el Bierzo, también.

Dos cuestiones se nos plantean al analizar este caso. En primer lugar, hasta qué punto es interesante dejar “en manos” de una persona, por muy preparada que esté, la valoración de la calidad de los vinos. Se puede entender como caprichoso limitar a una simple cata y puntuación, el trabajo en viñedo y bodega que durante años se desarrolla para la final consecución de un vino.

Por otra parte, cada vez son más las voces que limitan la capacidad de las listas Parker para “conseguir vender más vino”. Con un mercado en recesión, un descenso del consumo de vino en general y cada vez más vinos en España con más de 90 puntos; el argumento Parker parece haber perdido algo de fuerza y repercusión, pasando a ser en muchos casos una mera noticia que rellena unos cuantos recortes de prensa.

¿Habrá vida despues de Parker? es una pregunta cuya repuesta se nos torna difícil, quizás el método Parker ya esté quemado pero por el momento no queda más remedio que seguir echado un vistazo a sus seguidas puntuaciones y esperar a que su fiel admirador Francis Ford Coppola no nos sorprenda con una película sobre su vida y, valga la redundancia, le de vida unos pocos lustros más.